Federico III…Has impartido charlas sobre autoedición y autopublicación. ¿Qué opinión te merece que haya que pagar a un editor para que puedas publicar tu obra?, ¿qué ventajas y desventajas existen?, ¿este procedimiento puede dilapidar el mercado editorial de algún modo?

El trabajo de las editoriales es el de lograr ventas (son empresas). Algunos lo hacen invirtiendo (ellos pagan todo el proceso de edición, incluyendo un adelanto de regalías previas al autor, la promoción, la difusión, etc.), son editoriales que publican tiradas de un mínimo de 10.000 ejemplares y no más de una docena de títulos al año; y otros a costas del autor (te cobran hasta el contrato de edición). Hay que tener cuidado con estas últimas y evitarlas, en lo posible (es fácil detectarlas, ya que ofrecen tiradas de 100, 200 0 500 ejemplares como mucho). El autor no debería pagar por ver publicadas sus obras. Antes que caer en estas editoriales es preferible recurrir a los portales de autoedición, que no tienen costo para el autor, más allá del tiempo que uno le dedica, con la posibilidad de llegar a cualquier rincón del mundo. El que uno opte por publicar sus propias obras, de ningún modo afecta los negocios de las editoriales (muchas se han visto obligadas a pasarse, aunque sea en parte, al negocio de la autoedición)…

(Extracto de la entrevista realizada al autor por María Bravo para el blog La boca del libro).

Aquí un enlace a la entrevista completa: https://labocadellibro.blogspot.com.ar/2016/07/federico-g-rudolph-el-autor-no-deberia.html

Y el texto off the record de mi opinión sobre el tema:

En primer lugar, el escritor no debería pagar por ver publicadas sus obras, pero solo una docena de libros por editorial, cada año, lo logran, por lo que el resto cae, necesariamente, en manos de editoriales que no son tales, donde el escritor paga para poder publicar (autoeditoriales o coeditoriales).

Cuando salí a conocer el mundo editorial, no me pareció mala la idea, era una forma de darme a conocer, pero de ahí a que ello deje algún rédito económico…

Uno tiene que tener en claro qué quiere lograr como escritor y trabajar a partir de ahí. Yo estuve a punto de publicar uno de mis libros con una editorial de Córdoba (Argentina), con la idea de financiarlo a través de un proyecto de Crowfounding, pero no recaudé lo suficiente. Al final, imprimí mi libro en casa y vendí un centenar de ejemplares en algunas presentaciones que hice. Económicamente, la ecuación funcionó a la inversa (10% de costos y el resto me quedó de ganancia).

A partir de esta experiencia me cuesta poner uno de mis libros en manos de un editor (imagínate que tengo que trabajar 10 veces más para ganar lo mismo, obvio que el mercado puede llegar a ser mayor, pero…).

Hasta ahora, lo que mejor funcionan son los portales de autoedición (Bubok, Lulu, Amazon, etc.), siempre que se trate de un eBook. Ahí puedes ganar un poco más que lo te ofrece una editorial (entre un 30% y un 70% del valor de tapa del libro) pero hay que tener en cuenta que el precio de estos libros es mucho más bajo que si fuera impreso, por lo que la ganancia tampoco es mucha.

Con un conocimiento mínimo, cualquier persona puede publicar un libro. Hay libros buenos, malos, regulares, muy buenos y excelentes subidos a estas plataformas (a los lectores no les preocupa mucho si la obra está escrita en perfecto castellano, que es lo que te plantean las editoriales cuando quieres publicar algo: los lectores buscan historias que les gusten, y eso es todo).

Hoy, estoy conciliado con el mercado editorial y considero que cualquier opción de publicación es válida, si es que buscamos tener presencia en el mercado del libro. Si no nos ven, no nos leen.

Yo he publicado en todo tipo de medios y plataformas, y tengo pensado editar en algún momento con una editorial mexicana por cuestiones de conveniencia y distancia (la mitad de mis lectores se encuentran allí, pero no quiero mudarme de mi país para llegar hasta ellos).

Hay que informarse, hay que probar y hay que ir viendo que resulta mejor. Todos tenemos en mente un público objetivo que queremos captar, así que, ¡a por ello! Las editoriales van a seguir existiendo a pesar del escritor autopublicado, o gracias a él (al igual que va a seguir existiendo el libro impreso a pesar del digital).

En cualquier caso (edición, autoedición, coedición) lo importante es la promoción del libro y no cómo llegó al mercado (si estás por editar: tenlo presente).

Federico G. Rudolph

Anuncios