Locuras que duran un instante…

Colores AlteradosEra todo un artista. Quería pintar un van Gogh, pero temía que lo tomaran por un loco. Se cortó el lóbulo de su oreja izquierda. Con sus dedos, y con la sangre que brotaba de su herida,  plasmó en rojo —en el muro mayor del manicomio en que vivía—, la más bella de las palomas de Picasso.

© Federico G. Rudolph, 2012

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