En algún momento, a todo escritor, le pega la idea de publicar lo que hasta ese momento no eran más que manuscritos o frases, poemas o narraciones cortas (incluso toda una novela) compartidos en algún perdido blog, o un espacio a propósito para ello dentro de alguna red social donde nos movemos habitualmente. Agradecidos por algún comentario que podamos recibir sobre nuestros escritos, nos vemos en la tentación de publicar nuestro primer libro. Como ya comenté en La Odisea del Escritor, lo primero que se nos ocurre es presentar nuestro material en las editoriales más conocidas —por nosotros—. Pocos tienen éxito. ¿Qué hacemos entonces? Hoy en día, cualquier persona puede publicar por sus propios medios. Lo mejor de todo, sin invertir un centavo. ¿Cómo lo hacemos? Muy simple: debemos recurrir a los servicios de autoedición que varias compañías —relacionadas con el sector editorial, y la venta y distribución de libros— han creado en Internet para facilitarle la vida al escritor (¡Ojo! Esto no asegura el éxito de ventas de nuestra obra).

Si estamos dispuestos a intentarlo, no tenemos más que buscar dónde hacerlo. ¿Dónde lo hacemos?

Cada vez son más los espacios disponibles en Internet para la publicación de nuestros libros. Pero, debemos diferenciar si lo que pretendemos es posibilitar su impresión o si lo que queremos es que el público pueda descargar la versión impresa o si nos gustaría que esté disponible en los dispositivos electrónicos de lectura (como eBook).

Conociendo esto, he aquí algunos Sitios Web en donde podemos probar suerte (cada uno de ellos con mayores o menores opciones y servicios), existen más:

Para publicar libros en papel:

Para publicar e-books:

La mayoría de estos sitios no nos cobran ni un céntimo por subir nuestras obras. Algunos, sólo permiten distribuir contenido gratuito (como Wattpd y Free—eBooks), en otros podemos optar por liberar la descarga sin cargo de nuestro libro o asignarle un precio. Habrá que leer las condiciones y beneficios de cada uno.

Siempre que se trate de versiones de impresión bajo demanda, y aún cuando no querramos ganar nada por la publicación de nuestras obras, es obvio que quien desee adquirir el libro tendrá que abonar un monto por él, más los correspondientes gastos de envío.

En los portales de auto—edición se nos suelen presentar dos opciones: comercializar sólo a través del portal, o también en librerías. Si queremos apostar a que algún librero compre uno o varios ejemplares impresos, o aparecer en sitios de amplia distribución como Amazon, tendremos que gestionar un código ISBN para nuestro libro, y volver a gestionar otro cada vez que hagamos algún cambio en su contenido. Esta operación suele tener un costo, lo mismo que la corrección de nuestra obra por algún profesional del sector, el diseño de nuestra portada y otros servicios que podemos llegar a necesitar si lo que pretendemos es darle un acabado más proesional a nuestro flamante “producto”.

Pero no todo está perdido: Tanto Lulu como Smashwords permiten asignar un ISBN gratuito para nuestras obras, paso necesario para su posterior distribución en librerías.

En, fin, lo mejor será registrarnos en los distintos portales y probar. Nada perdemos con ello, y —si bien no nos haremos famosos de un día para otro, ni por milagro tampoco—, seguro más de un lector se interesará por nosotros y por lo que escribimos.

© Federico G. Rudolph, 2012

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